lunes, 6 de febrero de 2017

(232)

Lo que más duele son esas pequeñas cosas. 
Los pequeños gestos, las miradas que sólo tu y yo teníamos.

El saber que ya no utilizaré nunca más ése mote cariñoso, ridículo y vergonzoso que teníamos.  
Todo éso se ha perdido.
Años de recuerdos, de gestos y de complicidad...  
¿Todo ello en que lugar se coloca para que no duela?