viernes, 1 de mayo de 2009

(26)


¡Que no! ¡Me niego! Hoy mis ojos no van a derramar ni una lágrima por ti.
¡Hoy no es tu día, es el mío!
Voy a borrar de mi mente tu sonrisa de cuento de hadas.
Y tus caricias bajo las sabanas.
No eres quien mi corazón cree que eres, Yo lo sé.
Esta noche esta borracha le contara la verdad
Tu muerte está cerca

2 comentarios:

Ed. Expunctor dijo...

¿Por qué esa obsesión con los cuentos de hadas? Le pasa a tanta gente..., que anhela protagonizar uno de esos cuentos...

Desde luego, los caminos de la infancia ,repletos de fantasía e ilusiones (justo lo contrario de la realidad, porque al niño se le escamotea ésta y se le venden aquéllas), marcan tanto...

Dulce locura dijo...
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