sábado, 12 de noviembre de 2011

(165) Crónica de un aprendizaje


Hace pocos días cumplí mis trece y diez. Y creo que es momento de hacer balance, de este año, de donde estoy y como me encuentro.

Un año diferente para mi. Un año que mas que nunca creo que he estado intentado encontrarme.
Yo creo que  los años para un estudiante siempre empiezan en Septiembre. Por aquello del curso escolar, empezar un curso nuevo, conocer nuevas personas y enfrentarte a nuevos conocimientos. Para mi siempre ha sido así.

Pero sin embargo ,el año pasado,el día de mi cumpleaños si marco sin quererlo yo un antes y un después.

Desde esa fecha he aprendido multitud de cosas de mi misma.

He confirmado que no soy una persona resignada y conformista. Y que no me gustan las personas que lo son. Creo que juntarte con personas así te lleva a sumirte en un circulo oscuro que te consume. Que pierdes la alegría de vivir, de luchar, de tener sueños... Por lo tanto mi experiencia me ha llevado a llegar a la conclusión de que si una persona es así y no quiere cambiar, debes levantarte y seguir hacia delante con tu camino, por mucho que duela.

En este año he aprendido que a veces me enamoro sin explicación, sin usar toda la racionalidad que suelo usar, sin ser practica. 
Que puedo todavía enamorarme como una adolescente, cegada y sin importarle lo peligroso que es eso. Entregar a ojos cerrados mi corazón a una persona.
De esto tengo dos conclusiones: por una parte es un alivio saber que no siempre seré tan "fría" y "racional" en asuntos del corazón. Que soy capaz de dejarme llevar... No creo que la felicidad se encuentre con una coraza, creo es mas, que con ella solamente nos privamos de cosas, muchas veces maravillosas.  
Pero también creo que es necesaria esa coraza y saberla usar porque sino la gente puede jugar con nosotros, sabiendo nuestros puntos débiles. He aprendido que primero tengo que saber yo mis puntos débiles, creo que esa es la mejor coraza  y arma que podemos tener.

En este año he aprendido que no estoy sola, que soy parte de un grupo aunque yo no lo supiera. 
Y que las personas de ese grupo me consideran parte de él y que puedo contar con ellas. Que cuando necesite confesar algo van a estar allí y no me van a juzgar. Es mas , la piedra de la culpa me van a ayudar a quitármela. 
He aprendido que la amistad es algo que me importa mucho conservar. Y que a mis amigos los respeto.
 He aprendido que soy capaz de no hacer cosas que quiero hacer , por respeto a una amistad y a  una persona.  Y eso me hace estar orgullosa de mi misma.

Sé que tengo mucho que aprender y que hay lecciones que debía haber aprendido pero todavía no lo he hecho. 
Pero creo que lo mas importante de eso es ,que sé que las debo aprender aunque todavía no lo haya conseguido.

2 comentarios:

cucaraton dijo...

Has aprendido mucho y lo mejor es que todavía queda mucho por aprender... A los trece y 10 y a los ventitres y 10...
Un beso.

:( dijo...

Esa última frase suena bien. Muy apropiada para ser la última frase...